Esta pieza sonora empieza justamente en melodías que vibran en el punto donde se fortalece la autoestima, en el plexo solar.
Luego las melodías, se elevan a frecuencias que vibran en el centro del amor, el corazón y vuelven a bajar al plexo solar, conectando al amor propio. Los instrumentos intensifican la activación sobre estos puntos y las ondas que se estimulan en el cerebro traen calma, aceptación y equilibrio emocional.